Parte de la formación de los monitores es salir de sí mismo a compartir con otros, su tiempo, su alegría, esencia y ayuda material (alimentos, ropa, artículos de higiene otros). Con el apoyo de la coordinadora de pastoral se percibió la necesidad de ayudar a unas familias venezolanas que fueron acogidos en la parroquia Santo Domingo de Guzmán ubicada cerca del colegio.