RELIGIOSAS CALASANCIAS

HiJAS DE LA DIVINA PASTORA

 

Permanece en constante búsqueda del otro, sobre todo del “necesitado”, para conducirlo y acompañarlo en su caminar” hacia Dios.

Vive al servicio de sus hermanos con celo apostólico, que expresa en su apasionamiento por el Reino y desea salir de sí misma para vivir por Aquel a quien ama, con abnegación sin límites.

Sigue a Cristo en el que tiene su único modelo, y a quien contempla como aquel que:

Siendo Hijo de Dios se anonada y toma la forma de siervo, por amor.

Tiene por única comida el hacer la Voluntad del Padre.

Como Buen Pastor, pasa su vida haciendo el bien y dándola, al fin por sus mismos enemigos.

Viene para enseñarnos el camino hacia Dios.

No tiene otro móvil que la gloria de Dios, y actúa en alas de la caridad, sin más armas que la caridad. El amor a Dios le hace disponible para el necesitado, a quien ama y por quien entrega su vida. Como Religiosa Calasancia se sabe del “Otro” y para el “Otro”.

Vive a María como Modelo de toda Hija de la Divina Pastora. Ella fue esclava del Señor, y Madre y Pastora para los hombres. Tal fue la Madre, tales deben procurar ser sus hijas.