La Biblioteca CRA no es un lugar de castigo.
La Biblioteca debe ser valorada en su real dimensión en la medida que deje de ser asociada con un lugar de castigo o reclusión de los alumnos y alumnas.
Un espacio destinado al saber, a la cultura y al conocimiento, no puede ser el lugar donde van los “castigados”, tampoco es un rincón para “utilidades varias”, léase estudiante que terminó antes la prueba, alumno que conversa insistentemente en clases, etc.
Es necesario respetar las funciones específicas que se realizan en el CRA, porque sólo así se dignificará en su real magnitud la investigación, la lectura y el trabajo, ya sea autónomo o en equipo, que allí desarrollan los usuarios.
¡ LÉASE Y PUBLÍQUESE !