DIRECT

Queridas Madres, Padres y apoderados, Estudiantes, Profesoras y Profesores, Comunidad Escolar:

El 8 de diciembre del año pasado, el Papa Francisco abrió la “Puerta Santa” de la Basílica de San Pedro, inaugurando así el “Año Jubilar de la Misericordia”; un tiempo especial para la Iglesia Católica, que durará hasta el 20 de noviembre de 2016.

La palabra “Jubilar” tiene la misma raíz etimológica que nuestra palabra “Júbilo” y que comúnmente entendemos como alegría, felicidad, dicha. Así, este año 2016 es un año de celebración, de fiesta, de alegrarnos en la misericordia como valor superior, pero también como actitud de vida.

Nosotros como Congregación, nos sumamos a esta fiesta de la misericordia, junto con el resto de los católicos. Por eso, el lema que este año usaremos en todos los colegios de la Congregación de Hijas de la Divina Pastora en el mundo, como motivación a nuestro trabajo educativo, nos recuerda que la raíz de la misericordia está en el corazón: “El Amor Todo lo Vence”.

Porque la misericordia no es sólo perdonar, no es sólo tener compasión, clemencia o generosidad. Es hacerse pequeño, pobre de corazón (del latín miser – cor/cordis), hacerse humilde, como Cristo era humilde.

En ese espíritu de humildad, deseamos transitar por este año en nuestro Colegio durante el 2016. Que los logros que ostentemos, las mejoras que logremos y los éxitos de nuestros estudiantes los podamos vivir desde esa pobreza de corazón que nos enseña San Pablo cuando nos dice que “El Amor Todo lo Vence”.

Por cierto, estamos inaugurando un nuevo ciclo como Colegio, con una nueva estructura en muchos aspectos. Sin embrago, no somos un colegio nuevo. Deseamos unir la tradición más que octogenaria de nuestras salas y patios, con los desafíos de la educación en estos tiempos; desafíos relacionados con crear espacios de aprendizaje que tengan encanto y motivación, pero al mismo tiempo rigor y exigencia. Porque de esos ingredientes está constituida la calidad de una formación integral como la que deseamos entregar.

Le pedimos al Señor y a la Divina Pastora que nos acompañe en el camino de este año y que estén cerda de nosotros para vivir el presente Jubileo con misericordia, esperanza y amor.

Cordialmente,

Augusto Blanco M.

Director Pedagógico